Eligiendo recordar demasiado, del lado del "exceso" de la Historia.
Eligiendo recordar demasiado, siempre
del lado del "exceso" de la Historia.
La memoria de los 30.000 compañeros y
compañeras víctimas del terrorismo de Estado está siempre presente en las
calles por las que marchamos y en las aulas en las que –como docentes-
construimos a diario la lucha contra la impunidad, la búsqueda de la verdad y
el ejercicio permanente de la memoria. Es parte de nuestra ética y nuestro
compromiso como docentes y como militantes, todo el tiempo, todos los días,
gobierne quien gobierne. Los 30.000 es una cifra indiscutiblemente a esta altura de los
acontecimientos, una cifra que da cuenta el accionar clandestino y terrorista
del Estado durante la última dictadura que se inicio en el año 1976
Porque hacer Memoria es intervenir
críticamente en el Presente. Un Presente que es de Lucha de Rebeldía, Denuncia
y Protesta. Porque el Pasado sigue siendo un terreno de disputa contra los y
las Negacionistas de siempre. Porque es extremadamente equivoco y peligroso
banalizar el Mal. Porque el Golpe del 76 marcó a sangre y fuego la historia
reciente de nuestro país. Porque vemos una vez más, que el horror vuelve a
sobrevolar en declaraciones, posiciones y propuestas en las políticas de Estado
del gobierno actual. Porque asistimos en este Presente complejo y adverso que
sumerge en la pobreza a millones de ciudadanos y ciudadanas de a pie, discursos
y dictámenes macroeconómicos que también sustentaron la política represiva del
76, cuando se planteaba entre otras cuestiones estructurales, el desmantelamiento
del Estado y cuyo argumento central por entonces era disminuir el déficit
fiscal. Se trata ni más ni menos de los imperativos y exigencias que dictan
desde el FMI y organismos financieros usureros, que no conocen otra lógica que
no sea la rapiña y que condenan –hoy de nuevo- a millones a la angustia de la
miseria, tal como lo denunció, a costa de su propia vida, Rodolfo Walsh en
plena dictadura militar.
“Estos hechos, que sacuden la
conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores
sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los
derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese
gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una
atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria
planificada. En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores
al 40%, (…) mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas,
aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y
comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del
9%”. (Walsh: Carta abierta de un escritor a la Junta Militar 1977 ) Estos hechos denunciados por Walsh en
el año 1977 un año después del Golpe , cobran hoy una actualidad extremadamente
preocupante.
Existe, Hay, desde hace tiempo,
diríamos que, desde hace mucho tiempo, un discurso negacionista con actores y
personajes anónimos y destacados del ámbito de la política y la cultura,
también desde los medios de comunicación que agitan las banderas de la
meritocracia, la salvación individual y la descalificación de los “derechos
sociales” garantizados en la Constitución Nacional. El Negacionismo “forma y
genera adhesión” a través de dispositivos clásicos de los regímenes
autoritarios/derecha: la desinformación, el odio y la mentira. Ante lo cual hay
que responder con datos e historia, con Memoria, Verdad y Justicia. Repetir
hasta generar sordera; hubo un Genocidio que causó 30.000 Desaparecides y
alrededor de 500 bebés robados y miles y miles de detenides: Pilar Calveiro en
su extraordinario libro; Poder y Desaparición. Los campos de concentración en
Argentina (2007) nos describe y explica la manera en que se planificó, organizó
y ejecutó, por ejemplo, el dispositivo de los campos de detención y exterminio
que funcionaron en todo el país, por los cuales pasaron miles y miles de
personas. Entonces, es responsabilidad del Estado, sigue siendo responsabilidad
del Estado y sus tres poderes dentro del sistema republicano y democrático explicar
que pasó con les desaparecides durante
la última dictadura. Porque 30.000 es una consigna irrenunciable e
inclaudicable sostenida por las organizaciones de DDHH y aquellas que lucharon
y luchan por la memoria de los muertos y contra el silencio de un Estado
dictatorial. Parafraseando a Yosef
Yerushalmi; siempre eligiendo recordar demasiado, del lado del
"exceso" de la Historia. Nunca menos.


