Juicio a los represores de Neuquén y Río Negro. Año 2008
Prólogo
El 18 de Agosto de 2008 tuvo lugar en el Tribunal Oral
Federal de Neuquén la primera audiencia pública del Juicio a 8 militares
responsables de delitos de lesa Humanidad perpretados en nuestra región entre
los años 1976 y 1977.
¿Porqué se tardó tanto tiempo en llegar la hora de la
justicia?
El terrorismo de Estado fue dueño y señor de la Argentina
hasta el fin de la dictadura. En ese periodo no había justicia; los estatutos
del Proceso de Reorganización Nacional habían reemplazado la Constitución; los
dictadores podían y sacaban leyes a tu antojo.
Contra viento y
marea, los Organismos de Derechos Humanos trataban de atravesar el muro de
silencio, recogían las denuncias, resguardaban las pruebas, acompañaban a las
víctimas, conservaban la memoria.
Hacia el fin de la dictadura comenzó a conocerse la verdad,
Justicia no hubo. La justicia fue la utopía de la militancia. Una utopía que ni
siquiera la democracia, hizo posible.
La lucha de los
organismos de Derechos Humanos se mantuvo áspera y esperanzada a la vez,
mientras el clamor popular "Juicio y castigo a los genocidas" iba
creciendo hasta encarnarse en la voluntad política del Estado. Se abrió así una
nueva etapa, y se han dado los primeros pasos. El juicio oral y público que
culminó el 18 de Diciembre de 2008 con la condena a los 8 represores, ha
demostrado que la justicia es posible. Pero que "no hay que aflojarle ni
debajo del agua", como decía Don Jaime de Nevares cuando nos convocó -
hace también más de 30 años-, a formar la Asamblea por los Derechos Humanos y a
luchar por la Justicia
La A.P.D.H celebra
que la sentencia dictada por el Tribunal Oral Federal haya dejado
indubitablemente establecidas las responsabilidades institucionales, el
contexto en que fueron perpretados los delitos, y los verdaderos móviles de ese
plan criminal.
Este resultado hace más apremiante el desafío: seguimos
reclamando justicia para todas las víctimas, castigo para todos los represores.
Aquí hemos escuchado testimonios estremecedores, que
mostraron hasta qué grado puede atacarse la dignidad humana en aras de la
imposición de un orden económico-social-cultural contrario a los anhelos de las
mayorías populares. Y este ataque fue encubierto bajo una supuesta "lucha
antisubersiva".
Toda la sociedad fue victimizada a través del terror estatal
perfectamente planificado. Hemos escuchado la palabra "miedo" no solo
de boca de las víctimas, sino de testigos que no habían sufrido en sus personas
el horror del secuestro.
Aquí el juzgamiento de algunos represores ha reconstruido
una historia que nos ha marcado todos a sangre y fuego. Una historia que se
quiso escribir en la clandestinidad y el ocultamiento, y que ha salido a la luz
gracias a la valentía de quienes relataron las cobardes acciones de que fueron
víctimas. Este juicio es una parte del rompecabezas que trabajosamente se está
reconstruyendo en cada uno de los procesos que hoy, finalmente, después de
décadas de reclamos por Justicia y Verdad, ha tomado en sus manos el poder
judicial de la Nación. En esta zona misma, las víctimas no se circunscriben a
los 17 casos que aquí se han debatido. Estos forman parte de una sola causa,
con alrededor de cien denuncias, lo que demuestra la masividad de la represión
clandestina, verdadero genocidio llevado a cabo en todo el país con similares
métodos e instrumentos.
Noemí Labrune Asamblea por los Derechos Humanos
En: Justicia Juicio a los represores de Neuquén y Río Negro.
Año 2008
